En 1982 la revista «Selecciones del Reader's Digext» publicó un curioso artículo sobre un extraño personaje que parece haber estado implicado, entre bastidores, en importantes acontecimientos históricos del siglo XX.
El artículo en cuestión, que pasó bastante desapercibido, incluía una serie de fotos en las que aparece una ¿misma? persona aparentemente inmune al paso del tiempo y en compañía de algunos de los personajes más tristemente célebres de nuestra historia reciente. Estas fotos abarcan varias décadas y, en algunos casos, existen entre ellas miles de kilómetros.

El articulista, Maurizio Johnson —fallecido en extrañas circunstancias— llegó a identificar a este personaje como Albert Kleinerweinberg, y probablemente sea éste su auténtico nombre: como comprobarán a continuación, ha empleado multitud de identidades y apariencias, y es posible que aún siga entre nosotros.

Ante el interés que suscitó este personaje en nosotros decidimos, quizás arriesgando nuestras vidas, investigar más a fondo sobre él.

Tras años de investigación nuestras pesquisas han dado fruto y las revelaciones obtenidas, como esperábamos, escalofriantes. Hemos recogido toda la información recopilada en nuestro libro El Misterio Kleinerweinberg, recién publicado. Esta página recoge sólo algunos de los datos reflejados en el libro.

Para situar al lector en la misma perspectiva que nosotros tuvimos al comenzar la investigación, mostraremos, a modo de introducción, fragmentos del artículo original convenientemente adaptados al medio electrónico.

Agradecemos al Reader's Digext la gentileza de permitirnos utilizar libremente este material.


A la izquierda podemos observar a Kleinerweinberg sonriente. Esta fotografía es el único documento gráfico que existe de A.K. durante su estancia en el aparato del tercer Reich, en el cual desconocemos su función exacta. Goebbels cita dos veces en su diario a un tal "Albert": La primera indicando el hecho de que había dado clases particulares a Hitler durante años; la segunda comentando que el tal Albert es apodado "El Nazi" por la cúpula de las SS. Gehlen —ex-jefe de la red de espionaje del Reich— reconoce en sus memorias que no sabía mucho del tal "Albert", pero no le cabe duda de que aconsejó a Hitler la anexión de Austria antes de comenzar la guerra. Kleinerweinberg, en todo caso, logró escapar de la toma de Berlín.



Kruschev, fuera de sí, insulta a Arben Kreshnik, representante albanés, en la cumbre de la ONU de 1961. El motivo: Kreshnik ha acusado al primer ministro soviético de ser un "rojo de pacotilla" y le ha instado a imitar el modelo albanés. Las risas del público durarán poco: Kruschev acabará amenazando a la ONU con el bombardeo nuclear de la pequeña república. Obsérvese el increíble parecido de Kreshnik con Kleinerweinberg, en la foto anterior, y la curiosa coincidencia en las iniciales. Kreshnik también comparte con A.K. un oscuro pasado. Ismail Kadaré, renombrado escritor albanés, ha asegurado en una entrevista reciente que Kreshnik —cuyo auténtico nombre sería Albych Kolmogorov— había sido enviado a Albania por la URSS tras la muerte de Stalin, quién le apreciaba notablemente "por su entusiasmo y carencia de escrúpulos".



Esta estremecedora imagen fue obtenida por la Leica de Henry Kissinger durante una reunión privada en la Casa Blanca. Estamos en 1970 y esta vez no hay la menor duda con respecto a la identidad del sujeto: es Albert Kleinerweinberg. Existen multitud de incógnitas sobre los temas tratados en la reunión. Rumores aseguran que A.K fue quien ideó el encuentro entre Nixon y Mao. Jimmy Carter, tras su mandato, afirmó que Kissinger le confesó que al menos uno de los asuntos considerados implicaba plutonio a cambio de apoyo logístico en sudamerica: "[...] aseguró que tenía viejos y buenos contactos en sudamérica, sobretodo en Argentina y Paraguay [...] control directo sobre el aprovisionamiento de armas para las guerrillas prosoviéticas [...] no cesaban de darse besos en la boca [...] acabaron cantando y bailando hasta el amanecer."



La foto de Augusto Pinochet tras el golpe de Septiembre de 1973 es una de las imágenes más famosas del siglo XX. Quizás no se hayan fijado nunca en el personaje de mirada desafiante que está detrás del dictador. El parecido con A.K. es notable. ¿Se trata de él?

Christopher Hitchens, reputado historiador, alberga dudas: "Es muy posible que Kleinerweinberg estuviera implicado en la operación Cóndor a un alto nivel, pero dada su trayectoria es difícil imaginar que se implicara activamente en su realización [...] en ninguno de los documentos [...] aparece mencionado explícitamente o citado en clave [...] de hecho se puede asegurar que hemos perdido completamente la pista de A.K."

José Claudio Williman, otro historiador que también ha estudiado el papel de Kleinerweinberg en los gobiernos títere sudamericanos, ha llegado a la conclusión de que la foto es un —burdo— trucaje y que en realidad "[Kleinerweinberg] habría sido asesinado en Argentina en 1972 por agentes del KGB [...] al incluirle la CIA en un documento gráfico de difusión mundial podía engañar a la Unión Soviética dando a entender que había fracasado en su misión [...] los servicios secretos eran conscientes del mito y no dudaban en alimentarlo, pero Kleinerweinberg estaba ya, sin duda alguna, muerto".


El artículo original concluye, sin afirmarlo explícitamente, que A.K. desapareció del mapa a principios de la década de los 70.

Sin embargo, hemos encontrado nuevos indicios sobre la actividad de Kleinerweinberg. Como estos:

Esta imagen fue publicada en septiembre de 1997 por el periódico Los Angeles Times. En él se indicaba que la foto había sido tomada en el Zaire en 1979 y que se trataba del asesor militar de Mobutu Sese Seko.

El artículo consideraba la posibilidad de que el retratado fuera un famoso mercenario conocido como "Honey" (Miel) que habría estado en activo desde mediados de los '70 en la zona del áfrica subsahariana. De nuevo las similitudes física y gestual con Kleinerweinberg apuntan a que estamos hablando de la misma persona.

Hemos investigado las huellas de este tal "Honey" en la prensa de la época y hemos podido comprobar, para nuestro asombro, que presumía de ser el hijo de un coronel nazi huido a Sudáfrica tras la derrota de Alemania o que su "auténtico" nombre era Arnwolf Kress (¡de nuevo A.K!). Este tipo de anécdotas —y otros indicios similares detallados en nuestro libro— apuntan a que Kleinerweinberg disfruta dejando sutiles pistas sobre sus execrables andanzas.

Nos queda la duda, sin embargo, de si "Honey" es realmente Kleinerweinberg —hipótesis que no se puede descartar, ya que su aparente eterna juventud es un hecho contrastado—, es un descendiente suyo o un vulgar impostor. En cualquier caso el parecido es, una vez más, sorprendente.

Reciéntemente, los servicios secretos israelíes han barajado la posibilidad de que Abed Kariim Waa'ilbasaam, expulsado de Al Qaeda en 1999 por fanático, se trate en realidad de Kleinerweinberg.

El único apoyo a esta hipótesis por parte del Mossad son unos pocos fotogramas de una entrevista televisiva —realizada por una cadena pakistaní— a Osama Bin Laden en Afganistán en 1984. Casualmente, el cámara tomó un primer plano de uno de los numerosos acompañantes del terrorista. De nuevo, parece que nos hallamos en presencia de Kleinerweinberg. Quien debería, por otra parte, aparentar como mínimo setenta años.

Esperemos, de todos modos, que en el futuro no tengamos más noticias sobre este malnacido y sus actividades.

Si desea más información, recuerde que puede encontrarla en nuestro libro El Misterio Kleinerweinberg.


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